El cultivo de la felicidad
El alcanzar la felicidad es una aspiración milenaria del ser humano, es una de las principales metas que nos acompañan a lo largo de la vida.
Ser feliz es una posibilidad real y de acuerdo a las investigaciones de la psicología positiva, tiene mucho que ver con nuestro bienestar integral.
Experimentar alegría, satisfacción, optimismo, buen humor, serenidad, interés, esperanza y gratitud entre otros sentimientos, nos permiten lograr bienestar y desarrollar nuestro potencial como seres humanos.
Diversos estudios han demostrado que las personas que disfrutan de la vida y que tienen una disposición a tomar las cosas de manera positiva y con alegría son menos propensas a enfermedades cardiovasculares y también, sabemos que cuando una persona tiene confianza y optimismo su respuesta inmunológica mejora.
Otros beneficios de las emociones positivas
Estudios realizados por la doctora Bárbara Fredrickson reportan que las emociones positivas:- Amplían momentáneamente el repertorio de pensamientos, de acciones, que incrementan nuestro campo perceptivo y nos facilitan generar más respuestas ante las situaciones o problemas, nos da posibilidades de ser más creativos.
- Ayudan a desarrollar recursos personales tanto de salud física, de capacidad intelectual y de relaciones sociales que se pueden aprovechar posteriormente para superar dificultades. Y el pasar por esta experiencia, nos puede reportar beneficios emocionales inmediatos.
- Las emociones positivas se retroalimentan formando espirales crecientes de emociones positivas que mejoran el bienestar y la capacidad de afrontamiento.
- Neutralizan o disminuyen los efectos perjudiciales del estrés, ayudándonos a recuperar la salud.
- Para lograr bienestar necesitamos experimentar una proporción 3 a 1 de emociones positivas por cada emoción negativa, no es suficiente tener muchas emociones positivas o casi no tener emociones negativas como (miedo, ansiedad, enojo, tristeza, etc.).
¿Cómo podemos cultivar una disposición emocional hacia el bienestar?
- Tratar de rodearse de gente positiva y alegre, mantener relaciones armoniosas y cercanas por lo menos con cinco personas.
- Estar abiertos a desarrollarnos y aprender siempre, un cerebro activo es saludable, flexible y creativo.
- Tratar de quitar pensamientos negativos de nuestra mente, cada vez que piense algo negativo o pesimista, busque sustituirlo por lo positivo.
- Trate de reír lo más que se pueda. La risa y el buen humor son dos antídotos poderosos contra el estrés.
- Tener objetivos claros. Nos da un impulso y dirección para lograrlos, lo que pone en práctica nuestras potencialidades, lo que a su vez nos da una sensación de bienestar.
- Disfrutar cada momento.- Es importante tener tiempo para nosotros y disfrutar las cosas que tenemos a nuestro alrededor y agradecerlas, eso nos permite reconocer y valorar todo lo que tenemos.
- Ser una persona activa.- Realizar actividades que nos gusten y le lleven a comprometernos e involucrarnos con algo, nos permite fluir y “cargar las pilas” de satisfacción y bienestar.
También es importante tener un sentido y un propósito de vida y tener claras aquellas cosas importantes para nosotros, que nos pueden proporcionar felicidad a largo plazo como el círculo de amistades, la familia, el cultivo de la espiritualidad y el aprender a disfrutar los pequeños momentos que nos ofrece la vida cada día.
En Maayán Hajaim contamos con psicólogos y psiquiatras, línea telefónica de apoyo 5292-5131, área de acompañamiento emocional y Rabinos. Para tu desarrollo personal, también contamos con cursos, talleres y grupos de apoyo.
Comentarios
Publicar un comentario